
Dos viviendas con la misma distribución pueden transmitir sensaciones completamente distintas. La diferencia está, casi siempre, en los materiales y en cómo se ejecutan.
Durabilidad antes que moda
Elegimos materiales que envejezcan bien. Un acabado que parece perfecto el primer día pero se estropea al año no es una buena elección, por muy atractivo que resulte en el catálogo.
Coherencia entre materiales
La piedra, la madera, el metal y el vidrio deben dialogar entre sí. Una paleta de materiales coherente es lo que da a un espacio esa sensación de estar bien pensado.
El detalle de la ejecución
Un buen material mal colocado deja de ser un buen material. Los encuentros, las juntas y los remates son donde se nota el trabajo cuidado. Es la parte menos visible y la que más distingue una obra.
Mantenimiento realista
Recomendamos materiales pensando también en cómo se van a mantener. Un acabado espectacular pero imposible de cuidar rara vez es la mejor decisión.
Si quieres que te ayudemos a elegir los materiales de tu proyecto, hablémoslo.
